lunes, 6 de julio de 2009

Alejandro Jodorowsky

Alejandro (Alexandro) Jodorowsky Prullansky (Tocopilla, Chile, 7 de febrero de 1929) es un artista polifacético chileno de origen judío-ucraniano. Entre sus muchas facetas destacan las de escritor, filósofo, dramaturgo, actor, poeta, director de cine, guionista de cómics, instructor del tarot, mimo, psicoterapeuta y psicomago.
Jodorowsky comenzó sus actividades artísticas a muy temprana edad, inspirado principalmente por la literatura y el cine. Comenzó publicando poesías en Chile a la edad de dieciséis años. En esa época trabajaba junto a poetas como Nicanor Parra y Enrique Lihn. Luego desarrollo interés por las marionetas y la pantomima. A los 17 años debutó como actor y un año después creo la tropa de pantomima "Teatro Mímico". En 1953 Jodorowsky escribió su primera obra: El Minotauro. Ese mismo año viajó a París para estudiar pantomima con Étienne Decroux, el profesor de Marcel Marceau. Al año siguiente se unió a la compañía de teatro de éste último, con quien realizó giras por todo el mundo. Después de presentarse en México en 1960, Jodorowsky decide prolongar su estancia con el fin de conocer nuevos ambientes teatrales. Vivió en México casi veinte años, donde se realizó ya como un artista sumamente versátil. Durante las dos décadas siguientes, Jodorowsky creó más de cien obras teatrales. Además fundó, en 1962, el Movimiento Pánico1 junto a Roland Topor y Fernando Arrabal. Jodorowsky realizó también su incursión en los cómics como escritor independiente, contando con la colaboración de Jean Giraud. A su llegada a México en 1960, Jodorowsky se interesó por temas psicológicos y místicos, lo que le llevó a iniciarse en la meditación zen con el maestro Ejo Takata y en la psicología al lado de Erich Fromm, en Cuernavaca.
Su cine llama especialmente la atención por ser impactante, transgresor, sobrecargado, extraño, con elementos esotéricos y con una atmósfera llena de simbolismos y surrealismo. Muchas veces tildadas de inexplicables, las películas de Jodorowsky tienen un lugar preferencial en el llamado "cine de culto".
En 1967 rueda su primera película: Fando y Lis, adaptación de la obra homónima de Fernando Arrabal. La obra se proyecta en el festival de Acapulco en México, de donde Jodorowsky sale huyendo tras un intento de linchamiento (el indio Fernández, indignado por las imágenes de la película, sacó su pistola para matarlo, pero no lo logró). En 1970 llega su segunda incursión cinematográfica: El Topo, western de culto instantáneo que le brinda un reconocimiento internacional, gracias al cual John Lennon, a través de su representante Allen Klein, le ofrece distribuir y financiar parte de su siguiente proyecto, La montaña sagrada. La estrella principal sería George Harrison, pero ante la exigencia de Alejandro de mostrar un primer plano de su ano, y la negativa del músico a hacerlo, el director decide no darle el papel. La montaña sagrada lo lleva a emprender su proyecto más ambicioso: la dirección de la película Dune. Jodorowsky trabaja en él durante más de cinco años, invitando a participar a Orson Welles y Salvador Dalí (quien cobraría 100.000 dólares por una hora de rodaje) e involucrando también a Chris Foss, Pink Floyd y H. R. Giger, todo bajo la dirección artística del dibujante francés Moebius. Tras retrasar el proyecto infinidad de veces, la compañía productora se retira, dejando más de 3.000 dibujos realizados por Moebius, que tiempo después se convertirían en el alma del cómic El Incal. A principios de los ochenta, David Lynch hizo su propia versión de Dune. Tras media década sin dirigir, filma Tusk, una producción francesa rodada en India. Posteriormente, y en contra de su voluntad dirige El ladrón del arco iris (título original: The Rainbow Thief), protagonizada por Omar Sharif y Peter O'Toole, uno de sus mayores fracasos debido a las presiones de la compañía, que toma ría el control total de la película. Más tarde rueda nuevamente en México su cuarto largometraje: Santa sangre (1989), producida por Claudio Argento y protagonizada por sus hijos Cristóbal y Adán. En esta película, considerada la obra maestra de Alejandro Jodorowsky según la crítica, se nos revela una extraordinaria experiencia visual. Bailes, frutas y drogas conforman un universo enfermizamente pavoroso. En 2005 se comienza a producir un film llamado Abelcaín, en el que aparece el personaje de El Topo. Sin embargo, debido a una interminable lucha por los derechos del personaje, el nombre tuvo que ser cambiado finalmente por El Toro. Dice Jodorowsky "Para los verdaderos artistas, las dificultades se convierten en oportunidades, y las nubes en un sólido presente”.
En una entrevista concedida a Premier Magazine, Jodorowsky dijo que su próximo proyecto será una película de gángsters llamada King Shot, en la que Marilyn Manson interpretará a un Papa de 300 años. Esta película estará producida por David Lynch a través de su compañía Absurda.
Pero, sin duda, la aportación más controvertida, sorprendente y escandalizadora de este polifacético artista es la psicomagia, una técnica que pretende supuestamente provocar en el paciente una catarsis de sanación espiritual. Si bien propone resolver conflictos psicológicos y hasta somáticos, no es una técnica científica ni suficientemente contrastada. Según Jodorowsky, hunde sus raíces en el chamanismo, el tarot, el psicoanálisis y el efecto patético del teatro. "Para mí la psicomagia es como una derivación de la poesía, del teatro... de todo lo que he hecho”. Jodorowsky fundamenta su metodología en la premisa de que el inconsciente toma los actos simbólicos como si fuesen hechos reales, de manera que un acto mágico-simbólico-sagrado podría modificar el comportamiento del inconsciente y, por consiguiente, si estuviese bien aplicado, curar ciertos traumas psicológicos. Estos actos son "diseñados a medida" y se prescriben después de que el "psicomago" analice las peculiaridades personales del consultante, e incluso estudie su árbol genealógico. Para esto, Jodorowsky creó la psicogenealogía, según la cual determinados traumas y comportamientos inconscientes se transmiten de generación en generación, por lo que, para que un individuo tome consciencia de ellos y pueda desligarse de los mismos, es necesario que estudie y haga actos psicomágicos basados en su árbol genealógico y los patrones existentes en él.

En la actualidad, Jodorowsky vive en Vincennes, cerca de París, donde da clases de tarot y conferencias sobre sus teorías (la psicomagia y la psicogenealogía) en el café Le Téméraire de la avenida Daumesnil, cerca del Gare de Lyon.





1 El Grupo Pánico es un movimiento fundado en París, en 1962, por el dramaturgo y cineasta Fernando Arrabal, el director de teatro chileno Alejandro Jodorowsky y el pintor y actor francés descendientes de judíos polacos Roland Topor. Las primeras experiencias pre-pánicas parten de las obras del primer teatro de Arrabal, así como de la dirección del teatro de vanguardia de Jodorowsky en Ciudad de México en torno a 1958/1959. Ambos comienzan a frecuentar al artista André Breton en el café La Promenade de Venus, juntándose con los últimos miembros del surrealismo. Pero este movimiento ya estaba en decadencia y las divergencias generacionales eran palpables, por lo que, tras tres años de reuniones, abandonan a Breton y realizan las primeras reuniones pánicas por su cuenta, con Topor, en el Café de la Paix, de París.
Equivalente a pluralidad-ubicuidad, el Movimiento Pánico es una expresión artística que pretende anunciar la locura controlada como supervivencia ante una sociedad en crisis de valores (la sociedad posmoderna). “El pánico es la crítica de la razón pura, es la pandilla sin leyes y sin mando, es la explosión de “pan” (todo), es el respeto irrespetuoso al dios Pan, es el himno al talento... loco, es el antimovimiento, es el rechazo a la “seriedad”, es el canto a la falta de ambigüedad... Es el arte de vivir (que tiene en cuenta la confusión y el azar), es el principio de indeterminación con la memoria de por medio... Y todo lo contrario”, explica Fernando Arrabal, Premio Nacional de Teatro 2001 y vencedor del Concurso de Superdotados en 1941 (a sus nueve años).

John Cage

A John Cage (Los Ángeles, Estados Unidos, 5 de septiembre 1912) se le puede situar dentro de la corriente vanguardista norteamericana de la segunda mitad del siglo XX, influyente tanto en las tendencias experimentales contemporáneas de Estados Unidos como de Hispanoamérica. John Cage desarrolló muy pronto una tranquila pero tenaz voluntad de experimentación aplicada en particular a la música, y en un campo más amplio de exploración, al lenguaje. Fue fundamental su experiencia de aprendizaje con el músico A. Schönberg, de 1934 a 1937, que lo convirtió en seguida en un compositor radical, inventor de una música vivida como "incorporación de sonidos" y, por lo tanto, también de "silencios", definidos como "sonidos inaudibles". En los años cuarenta funda, junto con los artistas Motherwell y Rosenberg, la revista Possibilities, muy cercana al expresionismo abstracto. Poco a poco se va desligando de dicho movimiento, decantándose por la invención frente a la expresión: es en sus “piezas indeterminadas” donde da rienda suelta a la exploración de la naturaleza de los sonidos y del ritmo, tal y como se aprecia en sus Sonatas and Interludes, de 1948. Su obra influye en el desarrollo del arte pop, encontrando eco en Nam June Paik y en la experiencia fluxus 1. En su producción musical, Cage se sitúa más allá de cualquier categoría preestablecida, incluida la dodecafonía. Tras haber traspasado todas las barreras armónicas, su uso heterodoxo de los instrumentos tradicionales le llevó al descubrimiento de sonoridades inéditas. Usó distorsiones para sus instrumentos llegando a declarar: "Creo que el uso de ruidos en la composición musical irá en aumento hasta que lleguemos a melodías producidas mediante instrumentos eléctricos, que pondrá a disposición de la música cualquier sonido y todos los sonidos que el oído pueda percibir". En este ámbito se encuentra la idea del Prepared piano (1938), que consiste en la creación de sonoridades inesperadas colocando entre las cuerdas de un piano tradicional objetos inusuales como tuercas y tornillos. La adopción del silencio como parte integrante de la partitura musical -es célebre en este aspecto su 4'33'' (1952), que deja penetrar en sus 4 minutos y 33 segundos de silencio los sonidos ambientales- consagró ya en su época a J. Cage en la vanguardia musical. Pero otros aspectos relevantes de su poética le hicieron también merecedor de un lugar destacado en el mundo de la filosofía contemporánea: por ejemplo, la adopción del "alea", o composición mediante operaciones casuales ("alea operations"). Con el uso del "alea" y negando al autor cualquier cualidad demiúrgica, Cage consagra definitivamente el fin de toda ideología y ratifica la afirmación de la estética posmoderna. En este sentido se sitúa HPSCHD (1968), obra para clavicémbalo y ordenador programado según el libro de las mutaciones chino, I-Ching.

“La música es organización de sonidos, silencios, y duraciones que construyen edificios audibles”. Escritos al oído. John Cage

Isidore Ducasse

Isidore Lucien Ducasse, mejor conocido por su seudónimo “El Conde de Lautréamont”, nace el 4 de abril de 1846 en Montevideo, Uruguay. Desde pequeño, este “poeta maldito” conocería de cerca el horror. Isidore fue un niño que sufrió, no sólo el abandono por parte de la madre muerta por suicidio tempranamente, sino también el de su padre, que fue asignado al consulado general de Francia en el Montevideo de la época. A los 14 años, Isidore Ducasse fue enviado como interno al Liceo imperial de Tarbes, donde permanecerá tres años hasta que, en 1863 ingrese en el Liceo de Pau, donde seguirá los cursos de retórica y filosofía hasta 1865. Se sabe que después de un viaje a Uruguay en 1867, volvió a París y se instaló en una casa de la calle Notre-Dame-des-Victoires donde vivirá hasta su muerte ocurrida el 23 de noviembre de 1870. Sólo seis cartas y su obra quedan como testimonio de su paso por esta ciudad y de sus cinco últimos años de vida. En 1869 publicó, ya bajo el seudónimo de Conde de Lautréamont, Los cantos de Maldoror, que no llegaron a distribuirse a causa del miedo del editor a posibles represalias. El contenido de la obra, un canto a la violencia y la destrucción como encarnación del mal, presentado a través de imágenes apocalípticas, hizo que cayera en el olvido hasta 1920, momento en que los surrealistas (con André Bretón a la cabeza) la rescataron como estandarte del movimiento surrealista y como un antecedente suyo. Su famosa comparación «bello como el encuentro fortuito, sobre una mesa de disección, de una máquina de coser y un paraguas» configura uno de los rasgos más distintivos del irracionalismo surrealista: la conjunción de realidades inconexas, dislocadas o incluso contradictorias. En Los cantos de Maldoror, cuyo personaje central reniega ferozmente de Dios y del género humano, se ensalza el asesinato, el sadomasoquismo, la blasfemia, la obscenidad, la putrefacción y la deshumanización.
El Conde de Lautréamont también publicó, con su verdadero apellido, un volumen de Poesías en 1870.


Joseph Beuys

Joseph Beuys (Krefeld, Alemania, 12 de mayo de 1921) es uno de los pocos artistas del arte último del siglo XX que conoció con acritud la Segunda Guerra Mundial. La vivió como telegrafista y combatiendo como piloto de combate de la Luftwaffe, en donde pronto se vio sometido a un brusco encuentro con la realidad. A los diecisiete años entró en la filas de las juventudes hitlerianas y dos años después fue movilizado. Beuys vio la muerte de cerca; herido de cierta gravedad cinco veces, se le extirpó el bazo y en el invierno de 1943 fue abatido por la defensa antiaérea rusa tras una misión en Crimea. Ésta es la única acción de guerra que Beuys parece recordar con cierta intensidad, pero no tanto por la acción en sí, en la que se fracturó el cráneo y se rompió costillas, piernas y brazos, sino porque fue salvado de la muerte segura por un grupo de tártaros nómadas que lo curaron ungiendo sus heridas con grasa animal y cubriendo su cuerpo con fieltro (dos materiales que utilizará muy a menudo en sus creaciones). Al acabar la guerra estudia en la Academia de Bellas Artes de Düsseldorf de la que más tarde será profesor de escultura, allí desarrolla el concepto de arte ampliado y de escultura social, que en un primer momento se plasma en sus acciones, concebidas a modo de performances y cargadas de contenidos rituales. Sus experiencias le llevan a crear una concepción chamánica de su labor como artista. La herida y la curación como vías de conocimiento y de liberación, junto a presupuestos ecologistas serán los temas fundamentales en su trabajo. En los años cincuenta realiza una obra llena de crudeza y tosquedad acentuada por la utilización de madera mal cortada, metales calcinados, toda clase de basuras, materiales de desecho, etc. Es entonces cuando comienza a hacer sus característicos dibujos, grabados y acuarelas de factura rápida en donde ya surge su particular universo: ciervos, renos, osos y otros animales más difíciles de identificar. En torno a 1960 sus piezas quedan definidas por la utilización de materiales como el cobre, la madera, el fieltro, la grasa, el hueso… en una dialéctica que se articula entre lo rígido y lo maleable, lo preciso y lo flexible, lo didáctico y lo espontáneo. Atraído por el movimiento Fluxus 1, Beuys desarrolla una obra enormemente compleja de marcado carácter conceptual cuyos numerosos performances y happenings, realizados entre 1963 y 1974, ejercerán una influencia decisiva sobre el arte occidental producido en los últimos años. Por su impacto, hay que destacar entre todos ellos: Cómo se explican los cuadros a una liebre muerta (1965), Eurasia: movimiento 32 de la sinfonía siberiana (1966), Celtic (1970-71), Situación inquietante (1985) o la que realiza entre el 23 y el 25 de mayo de 1974 en la inauguración de la Galería René Block de Nueva York, Me gusta América y a América le gusto yo, en donde permaneció tres días y tres noches conviviendo con un coyote. La aristada figura de J. Beuys debe situarse en el ámbito cronológico y conceptual de las acciones de los artistas povera europeos y los antiforma o procesuales norteamericanos. En tal sentido su obra ha supuesto una aportación notable al cambio radical de actitud hacia las formas, los materiales, el sentido espacial y la propia función de la escultura, entendiendo la escultura como una compleja superposición y encadenamiento de campos autobiográficos, sociales, históricos, míticos y artísticos. J. Beuys repensó la realidad del arte en función de una actitud política, social y creativamente crítica a partir de la cual el objeto artístico, desligado de toda servidumbre estética, se concibe como un gesto vital y simbólico, como residuo de una operación mental, como activador de acciones sociales y como un hecho antropológico.


1 Fluxus es un movimiento internacional que se desarrolla a partir de 1961 dentro del nuevo interés que surge tanto en Estados Unidos como en Europa por el dadá y la figura de John Cage. No mira a la idea de la vanguardia como renovación lingüística, sino que pretende hacer un uso distinto de los canales oficiales del arte que se separa de todo lenguaje específico; es decir, pretende la interdisciplinariedad y la adopción de medios y materiales procedentes de diferentes campos. El lenguaje no es el fin, sino el medio para una noción renovada del arte, entendido como "arte total". Participan en este movimiento artistas como Brecht, Higgins, Al Hansen, Kaprow, Nam June Paik, Vostell y La Monte Young. En 1963 Joseph Beuys se une a Fluxus en Düsseldorf y los conciertos del grupo de multiplican por toda Europa. En Fluxus se mezcla la alta cultura con la popular, el arte, el juego, lo insignificante y un inexistente valor mercantil del producto o acciones realizadas.



sábado, 4 de julio de 2009

Arrebato

El arca rusa

La gran comilona




















Zabriskie point

El año pasado en Marienbad

El ángel exterminador



















El vientre del arquitecto























Anticristo

El Topo